| |
|
|
|||||||||||||
| Foro :: |
0001 | ||||||||||||
| [No
existen «obras de arte». Existen un trabajo y unas prácticas que podemos denominar artísticas. Tienen que ver con la producción significante, afectiva y cultural, y juegan papeles específicos en relación a los sujetos de experiencia. Pero no tienen que ver con la producción de objetos particulares, sino únicamente con la impulsión pública de ciertos efectos circulatorios: efectos de significado, efectos simbólicos, efectos intensivos, afectivos. Las transformaciones de las sociedades actuales determinan
la completa inadecuación del régimen actualmente hegemónico
de circulación pública de la producción artística.
Esto en lo que se refiere de modo particular a dos circunstancias: [el artista se compara
al productor al que los italianos llaman "tuttologo" (todólogo),
caballo de Troya a través del cual todas las formas de dominio
social (mercado, moda, estado, política, periodismo), consiguen
ejercerse en el campo de la producción cultural. Un artista debe
poder producir con un determinado medio, escribir bien para las publicaciones,
articular verbalmente, poseer una considerable cantidad de conocimientos
(historia del [Si el objetivo de la gestión es sobre todo asegurar el funcionamiento antes que la reflexión o la crítica. Son responsabilidades contradictorias. (...)convendría reflexionar sobre el hecho de que el proceso de autonomización del mundo artístico -con respecto a mecenas, academias, al Estado...- ha venido acompañado de una renuncia a determinadas funciones, en particular políticas. Y que uno de los efectos que su trabajo produce es el de reintroducir esa función. Dicho de otra forma: la libertad que los artistas han ido conquistando a lo largo de la historia, y que se limita a las formas, usted la extiende también a la función. Las instituciones artísticas, un poco como las
escuelas, son lugares de formación. [Sin embargo se vienen dando unas nuevas prácticas de producción colaborativas, estructuras que tienden a basarse en la idea de que todos sus miembros son iguales, que no son una institución, no son un individuo, ni ninguna otra categoría, y podrían ayudarnos a abandonar este síndrome Warhol.] CAE [No existen este mundo y el otro.
Dos figuras que marcan el carácter «falsamente» político de un arte hoy obligado a resultar, como tal, «correcto»: 1. la falsificatoria declaración de estar al margen de los procesos universalizados de la producción, y 2. la falsificatoria declaración de estar al margen igualmente de la exhaustiva «administración» del mundo social contemporáneo. Dicho de otra manera: la puesta en fantasmagoría de dos imaginarios interesados -queremos decir: cuya producción interesa por encima de todo al «capitalismo cultural» contemporáneo- el de que es posible un mundo sin mercado y el de que es posible un mundo sin estado, lo público y la ciudadanía sin su administración. Ni al margen del Estado ni al
margen del mercado Es preciso intervenir en ese dinámica, reconociendo la dimensión altamente política que comporta. Por tres vías diferentes las nuevas prácticas
artísticas están asumiendo esa responsabilidad. El artista como productor interviene, cada vez más
en el tiempo real del dominio de la experiencia, no en el del tiempo
diferido de la representación. Esto se hace tanto más
indiscutible cuanto más entendamos el tiempo real en términos
de tiempo de sincronización de la experiencia, tiempo compartido
y de encuentro entre los sujetos de conocimiento y pasión. El diálogo en toda su complejidad operativa, podría ser en estas una forma de abordar la construcción del sentido, que ya no es la intuición inocente o genial de un individuo especialmente sensitivo, sino un proceso de intercambios, contradicciones y críticas, más parecido a la cotidiana búsqueda de respuestas que a una postal de lo ideal inalcanzable. LSA: La
Societe Anonime | Redefinición de las prácticas artísticas
s_21 (LSA47), publicado en |
|||||||||||||